El nuevo Garmin Edge 1060 presenta control por voz y mejoras en navegación, pero su antecesor, el Edge 1050, sigue siendo una alternativa atractiva debido a su precio reducido.
El reciente lanzamiento del Garmin Edge 1060 ha generado gran expectativa en el mundo del ciclismo. Este ciclocomputador, que llega dos años después del Edge 1050, introduce el control por voz y un diseño más compacto. Sin embargo, conserva la misma resolución de pantalla y autonomía que su predecesor, lo que plantea la pregunta de si realmente vale la pena actualizarse.
Principales innovaciones del Edge 1060
La incorporación del control por voz es la novedad más destacada del Edge 1060. Gracias a su micrófono integrado, los ciclistas pueden interactuar con el dispositivo mediante comandos de voz para consultar datos, modificar configuraciones o buscar rutas, todo sin soltar el manillar. Además, el dispositivo es más ligero y pequeño, lo que mejora su manejo en condiciones adversas.
En términos de navegación, el Edge 1060 ofrece nuevas funciones como Route Options y Free Flow Routing, que optimizan la planificación de recorridos. Estas herramientas están diseñadas para minimizar interrupciones y facilitar el entrenamiento por potencia.
Comparativa con el Edge 1050
A pesar de las mejoras, muchas de las nuevas características del Edge 1060 están llegando al Edge 1050 a través de actualizaciones de software, como las relacionadas con Garmin Messenger y GroupRide. No obstante, el Edge 1050 no podrá beneficiarse del control por voz ni de la carga inversa por USB-C debido a limitaciones de hardware.
Con un precio de lanzamiento de 799,99 euros, el Edge 1060 es significativamente más caro que el Edge 1050, que actualmente se puede encontrar por menos de 600 euros. Por lo tanto, para quienes valoran la relación calidad-precio, el Edge 1050 sigue siendo una opción muy competitiva.
Con información de Brújula Bike.






