Emmanuel Hubert, ex mánager de Arkéa-B&B Hotels, ha cambiado el ciclismo profesional por un negocio en Córcega, combinando su pasión por la gastronomía y las bicicletas.

Durante más de veinte años, Emmanuel Hubert estuvo inmerso en el ciclismo profesional, gestionando el equipo Arkéa-B&B Hotels. Sin embargo, tras la desaparición del equipo, su vida dio un giro radical. Ahora, en lugar de gestionar corredores y patrocinadores, Hubert se dedica a hornear baguettes y croissants en su nuevo emprendimiento en Córcega.

Un cambio de rumbo

Hubert ha abierto Alta Pausa en Lecci, cerca de Porto-Vecchio, un lugar que combina cafetería, bar de zumos y venta de productos locales. Aunque el ciclismo sigue presente en su vida, ya que su establecimiento ofrece alquiler y venta de bicicletas, el día a día de Hubert ha cambiado drásticamente.

«Cada mañana tengo 200 baguettes que meter en el horno», comenta Hubert, reflejando el cambio de gestionar presupuestos millonarios a atender un negocio local. Este nuevo comienzo le ha permitido reflexionar sobre el mundo del ciclismo y sus desafíos económicos.

Reflexiones sobre el ciclismo profesional

Hubert critica el modelo económico actual del ciclismo, donde la brecha entre equipos con grandes recursos y los más modestos se amplía cada vez más. Su experiencia con Arkéa le ha dado una perspectiva crítica sobre la dependencia de patrocinadores comerciales, un modelo que enfrenta crecientes dificultades.

«Lo que viví en el ciclismo no era, en cierto modo, la vida real», reflexiona Hubert, ahora alejado del bullicio del pelotón. Aunque su contacto con el ciclismo no ha desaparecido del todo, Hubert considera cerrada aquella etapa de su vida, enfocándose en su nuevo proyecto en Córcega.


Con información de Brújula Bike.

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