Vladimír Kováčik, masajista del equipo eslovaco, participó en el Mundial de Montreal ante la falta de corredores, compartiendo su experiencia única en el pelotón profesional.

Vladimír Kováčik, el masajista del equipo nacional de Eslovaquia, vivió una experiencia única al competir en el Mundial de Montreal. A pesar de no ser un ciclista profesional, tomó la salida en la prestigiosa carrera debido a la necesidad de su país de alinear un representante para no perder categoría olímpica.

Una experiencia inolvidable

Kováčik, quien contaba con licencia y pasaporte válidos, se lanzó a la aventura sin grandes expectativas deportivas. Logró completar 100 kilómetros en el pelotón, manteniendo un promedio de 47 km/h, antes de retirarse en la exigente cota de Camillien-Houde. «Cuando me dijeron que correría solo pude sonreír. Pero a medida que el día se acercaba el estrés creció«, confesó a TV JOJ.

El masajista se encontró con un recibimiento inesperado en las redes sociales y en el ambiente de la carrera. «Al abrir mis redes sociales mi foto estaba por todos lados, no estoy acostumbrado«, comentó, destacando la sorpresa que le causó la atención mediática.

Regreso a la normalidad

Durante la carrera, varias figuras del ciclismo se acercaron a saludarlo, algo que Kováčik describió como una experiencia increíble. Sin embargo, tras su participación, regresó a su rol habitual de masajista, preparándose para el Campeonato Europeo en Eslovenia. «Pero allí seré solo masajista«, aseguró, dejando claro que su participación en Montreal fue una excepción.


Con información de Ciclismo Internacional.

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