Descubrí cómo adaptar tu entrenamiento al rodillo y una sesión de una hora que te ayudará a mantenerte en forma.
El rodillo es una herramienta invaluable para cualquier ciclista que busque mantener su forma física sin importar el clima exterior. Adaptar tu entrenamiento al rodillo implica considerar que el pedaleo es más constante en interiores, lo que puede requerir ajustes en la duración e intensidad de las sesiones.
Adaptación del entrenamiento al rodillo
En el rodillo, la energía empleada para mantener la temperatura corporal suele ser mayor debido a la falta de ventilación, por lo que es recomendable reducir el tiempo de entrenamiento en aproximadamente un 20% respecto al que harías al aire libre. Además, es posible que debas disminuir los vatios de trabajo. Es importante hacer pausas breves cada 20 minutos para evitar sobrecargas y asegurarte de hidratarte adecuadamente.
Propuesta de sesión de entrenamiento
Para aquellos que no siguen un plan específico y necesitan un entrenamiento estructurado, proponemos una sesión de 1 hora que combina diferentes intensidades. Comenzá con un calentamiento de 15 minutos al 60-70% de tu frecuencia cardíaca máxima.
Luego, realizá dos series de pirámides que incluyen intervalos de 1 a 3 minutos alternando entre el 75% y el 80% de tu frecuencia cardíaca máxima, seguidas de 5 minutos de recuperación. Para finalizar, volvé a la calma con 10 minutos de pedaleo suave al 50-60% de tu FCmax.
«Esperamos que esta sesión os sirva y podáis aplicarla aquellos días en los que descartamos salir a pedalear pero no queremos perder el entrenamiento.»
Con información de Brújula Bike.






