Primoz Roglic analizó su desempeño en el Mundial, donde quedó sin fuerzas al final, y ahora se prepara para competir en el Campeonato Europeo en su país.
En el reciente Mundial de ciclismo, Primoz Roglic demostró que, a pesar de no estar en su mejor momento, sigue siendo uno de los ciclistas más destacados del pelotón. Durante la carrera, Roglic se encontró inesperadamente compitiendo codo a codo con figuras como Van der Poel, Van Aert y otros destacados corredores.
El desgaste en los momentos finales
En la fase final, el esloveno se mantuvo al frente junto a un selecto grupo, pero los ataques de Van der Poel y el desgaste acumulado lo dejaron sin energía. «Me quedé sin energías, vacío», confesó Roglic a CyclingProNet tras finalizar en la posición 21 a 3:29 del ganador. A pesar de esto, mostró una actitud positiva: «Fue una pelea llegar al final, así que estoy feliz de haber completado la prueba».
Roglic, conocido por su enfoque meticuloso, afirmó disfrutar más del ciclismo con una perspectiva más relajada. «Estoy más relajado, es bonito y lo disfruto. Pero dejé todo en el camino», comentó, refiriéndose a su nuevo enfoque.
Expectativas y próximos desafíos
Desde la selección eslovena, las expectativas eran altas, y algunos esperaban un mejor resultado. Bogdan Fink, director técnico de los campeonatos europeos, destacó: «Nuestras expectativas eran que los chicos aguantaran un poco más». Sin embargo, Roglic ya tiene la vista puesta en el Campeonato Europeo, que se realizará en Eslovenia, donde espera dar lo mejor de sí.
Con información de Ciclismo Internacional.






