El ciclista neerlandés culmina su temporada de carretera tras una destacada actuación en el Mundial de Montreal, donde obtuvo el tercer puesto.

Mathieu van der Poel finalizó el Mundial de Montreal a solo 13 segundos de recuperar el maillot arcoíris, pero satisfecho con su desempeño. El neerlandés se destacó como uno de los corredores más activos, atacando en varias ocasiones y asegurando una medalla de bronce detrás de Michael Matthews y el nuevo campeón del mundo, Brandon McNulty.

Una estrategia clara y efectiva

Van der Poel no dejó nada al azar y optó por anticiparse a los escaladores en las secciones más exigentes del circuito de Mont-Royal. «He hecho exactamente la carrera que quería», comentó Van der Poel a NOS. Su enfoque fue endurecer la carrera desde el principio, evitando esperar los ataques de los escaladores en la subida de Côte Camillien-Houde.

El neerlandés formó parte de movimientos cruciales junto a ciclistas como Quinn Simmons y Primož Roglič, pero fue el ataque de McNulty a 33 kilómetros de la meta lo que definió la carrera. «Vi que el ataque de McNulty era bueno, pero no me correspondía a mí reaccionar», explicó Van der Poel, quien finalmente cruzó la meta en tercer lugar.

El encanto de correr sin radio

Más allá del resultado, Van der Poel disfrutó de la naturaleza imprevisible de la carrera, característica de los Campeonatos del Mundo donde no se permite el uso de radios. «Esto es lo más bonito que hay, correr sin radio», expresó, destacando la importancia de correr por instinto.

Con esta medalla de bronce, Van der Poel concluye su temporada de carretera. «Esta ha sido mi última carrera», anunció, enfocándose ahora en su próximo rol como padre. Sobre su regreso al ciclocross, el ciclista prefirió no adelantar detalles, priorizando su vida personal en este momento.


Con información de Brújula Bike.

Shares:
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *