La etapa 8 de la Vuelta a España 2026 podría ser la primera oportunidad real para los velocistas, siempre y cuando superen el desafío montañoso del día.

La jornada de 171 kilómetros entre Puçol y Xeraco se presenta como una de las pocas oportunidades para los velocistas en esta edición de la Vuelta. Aunque el recorrido no bordea el mar, conecta dos localidades costeras de la Comunidad Valenciana a través de un trazado que incluye el Puerto de Barx, un ascenso de 8.5 km al 4% de dificultad.

El reto del Puerto de Barx

El puerto, con secciones que alcanzan el 9% de inclinación, representa el único obstáculo significativo del día. Los equipos deberán gestionar bien el ascenso para mantener a sus velocistas en la lucha. Los últimos 23 km serán cruciales, con una bajada no muy técnica y una entrada a la ciudad de Xeraco que podría decidir el resultado.

El clima cálido y soleado, con temperaturas de hasta 28 grados, acompañará a los corredores, mientras que el trazado urbano incluye varios giros cerrados y rotondas que podrían complicar el sprint final.

Favoritos para el sprint

El equipo Visma podría jugar sus cartas con Van Aert y Brennan, este último en un estado de forma impresionante. Mads Pedersen y Kaden Groves también son nombres a seguir, aunque deberán superar el puerto para tener opciones reales. Otros como Orluis Aular y Ben Turner buscarán dar la sorpresa.

«Las cosas se darán para otra victoria de Brennan», se predice en el ambiente del pelotón.


Con información de Ciclismo Internacional.

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