Oliver Naesen comparte la devoción que siente el pelotón por Tadej Pogacar, quien es visto más allá de un simple rival.
Tadej Pogacar ha alcanzado un estatus en el ciclismo que trasciende al deporte mismo. Según Oliver Naesen, miembro del equipo Decathlon de Paul Seixas, muchos en el pelotón lo idolatran, y competir por el segundo lugar se ha vuelto una norma.
La devoción hacia Pogacar
Naesen compartió una anécdota sobre Wout van Aert pidiéndole unas gafas para su hijo, ejemplificando la admiración hacia Pogacar. «Es difícil de explicar porque es increíble, tienes que vivirlo para entender, pero Pogacar es tan superior sobre el segundo mejor en nuestro deporte», mencionó Naesen.
A pesar de las constantes derrotas ante el campeón mundial, Jonas Vingegaard sigue siendo el segundo indiscutible entre los vueltómanos. Naesen destaca que no se juzga a nadie por no intentar detener al esloveno, ya que «es una estupidez pensar que se puede ser tan bueno como él».
Comparaciones históricas
Naesen compara la situación actual con la era de Eddy Merckx, mencionando cómo sus rivales reconocían su excepcionalidad. Rune Herregodts, compañero de Pogacar en UAE, también reflexiona sobre esta admiración, preguntándose si las futuras generaciones recordarán a Pogacar de manera similar.
Con información de Ciclismo Internacional.






