Tadej Pogacar mantuvo la camiseta roja en una etapa marcada por el ataque de Van Aert y la estrategia del UAE Team.
Tadej Pogacar logró conservar la camiseta roja en la Vuelta a España, a pesar de las expectativas de que podría perderla. El esloveno del UAE Team explicó que el ataque de Wout van Aert lo tomó por sorpresa, pero finalmente no colaboró con el belga en el cierre de la etapa.
La reacción tardía y el factor Brennan
Pogacar admitió que el ataque era predecible, pero su reacción fue demorada. «El ataque era esperable, pero yo tardé un poco en reaccionar», confesó. Van Aert abrió un hueco significativo, lo que obligó al líder de la Vuelta a apretar para alcanzarlo. Van Aert evaluaba la situación pensando en su compañero, Matthew Brennan.
Sin acuerdos previos con Van Aert, Pogacar explicó que no relevó al belga porque sabía que Brennan estaba en juego y no estaba seguro de cómo actuar. «Intenté quedarme a su rueda con la esperanza de que Wout se metiera en la definición y me llevara a meta», dijo Pogacar, quien finalmente se conformó con el tercer lugar debido al cansancio.
Confusión con las bonificaciones
La etapa estuvo marcada por el desconcierto en torno a las bonificaciones. El británico Ethan Hayter había tomado el liderato virtual al bonificar en un intermedio, pero Pogacar no estaba al tanto de su posición exacta en la etapa. «Realmente no lo sabía, así que me exprimí al máximo por la victoria», comentó el esloveno.
Al final, la colaboración entre Van Aert y Pogacar fue tema de bromas en la meta. «Colaboras con todo el mundo menos conmigo», le dijo Van Aert. Pogacar, en tono conciliador, regaló sus lentes al hijo del director de Visma, buscando alegrar el ambiente.
Con información de Ciclismo Internacional.






