Jay Vine y Anton Schiffer, provenientes del ciclismo virtual, enfrentan dificultades en su adaptación al pelotón profesional, acumulando caídas y lesiones.
Jay Vine y Anton Schiffer han destacado por su talento en el ciclismo virtual, pero la transición a la carretera ha resultado accidentada. Ambos ciclistas han acumulado siete caídas en ocho meses, lo que ha puesto en duda su adaptación a la competición profesional.
Un comienzo accidentado para Jay Vine
El australiano, quien compite para UAE Team Emirates, inició la temporada con éxito al ganar el campeonato australiano de contrarreloj y el Tour Down Under. Sin embargo, sus triunfos se vieron empañados por una serie de caídas, incluyendo una colisión con un canguro que le dejó una fractura en la muñeca. Tras recuperarse, volvió a competir en la Volta a Catalunya y el Giro d’Italia, pero nuevas caídas le obligaron a abandonar.
En la Vuelta a Burgos, Vine mostró su potencial al terminar decimoctavo en una etapa de montaña, pero otra caída en la etapa 5 acabó con su participación. A pesar de estos contratiempos, se espera que participe en La Vuelta a España junto a Joao Almeida como apoyo para Tadej Pogacar.
Las dificultades de Anton Schiffer
El alemán Anton Schiffer, quien se incorporó al equipo Visma – Lease a Bike este año, también ha sufrido lesiones significativas. Una fractura de clavícula en un entrenamiento le impidió participar en varias competencias clave. Aunque regresó en el Tour de Polonia, una nueva caída le obligó a retirarse nuevamente con la misma lesión.
«El antecedente de venir del ciclismo virtual y la dificultosa adaptación a lo que es competir en una ruta» es un desafío constante para ambos ciclistas, a pesar de su evidente talento.
Con información de Ciclismo Internacional.






