Philip Roodhooft, mánager de Alpecin, denuncia una creciente brecha económica en el ciclismo femenino, comparándola con la situación del pelotón masculino.
El mánager de Alpecin, Philip Roodhooft, ha destacado las crecientes desigualdades económicas en el ciclismo femenino, señalando que la brecha es aún mayor que en el pelotón masculino. Según Roodhooft, mientras algunos equipos viajan en autocaravanas, otros cuentan con buses de alta gama, lo que refleja una disparidad significativa en los recursos disponibles.
La llegada de grandes inversiones
Roodhooft menciona que equipos como Lidl Trek, UAE y Movistar están invirtiendo fuertemente en el ciclismo femenino con el objetivo de tener un papel relevante. Sin embargo, esto crea un pelotón de «tres velocidades»: equipos pequeños, medianos como el suyo, y los grandes con presupuestos significativos.
El reciente patrocinio de Red Bull para FDJ es un ejemplo de cómo el dinero se concentra en pocos equipos, complicando la situación para los más pequeños. «Entre las damas queremos replicar eso con Puck Pieterse y Charlotte Kool, pero no tenemos una estrella como Mathieu van der Poel«, explicó Roodhooft.
Retos del calendario y las inversiones
Roodhooft también señala las dificultades de mantener un equipo femenino competitivo debido a las limitaciones del calendario y las altas inversiones necesarias. «Apenas hay dos grandes vueltas y unas diez carreras de un día importantes», comentó, subrayando que las inversiones no siempre se justifican debido a la falta de atención mediática en muchas competiciones.
«En el ciclismo femenino faltan más corredoras talentosas, un calendario más amplio, mayor competitividad en los sprints y, obviamente, más talento belga», concluyó Roodhooft.
Con información de Ciclismo Internacional.






