David Lappartient, presidente de la UCI, admite que los controles nocturnos a Pogacar y Vingegaard fueron un mensaje al pelotón.
Durante el reciente Tour de France, los ciclistas Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard fueron sometidos a controles antidopaje nocturnos, generando controversia en el mundo del ciclismo. El presidente de la UCI, David Lappartient, ha hecho declaraciones que revelan contradicciones sobre estos procedimientos.
Polémica por la interrupción del descanso
Una de las críticas a estos controles nocturnos es la interrupción del descanso de los corredores durante una competencia tan exigente. Lappartient expresó su apoyo a los controles únicamente si no se realizan de manera recurrente. «No apoyaremos algo que sea cada noche. Lo normal es que no se haga de noche», afirmó.
El presidente también respaldó a la International Testing Agency (ITA), afirmando que las microdosis de EPO no son detectables después de seis o siete horas. Sin embargo, su justificación chocó con el reglamento, que solo permite controles nocturnos en casos de sospecha específica.
«Es un mensaje global al pelotón, no una sospecha sobre nadie», declaró Lappartient, reconociendo que no hubo una sospecha concreta que justificara los controles.
Hasta el momento, la ITA no ha publicado resultados positivos de estas pruebas, lo que sugiere que las visitas nocturnas fueron simplemente un acto disuasorio. Esta situación ha generado preocupación por los derechos de los ciclistas, quienes ya enfrentan un escrutinio constante.
Con información de Ciclismo Internacional.






