Exploramos la posibilidad de utilizar bicis de carretera para rutas gravel y qué tener en cuenta para una experiencia segura.
El auge del gravel ha llevado a muchos ciclistas a considerar la posibilidad de aventurarse más allá del asfalto con sus bicicletas de carretera. Aunque estas bicis están diseñadas para el pavimento, el uso de cubiertas más anchas y la robustez de los modelos actuales permiten explorar caminos de tierra moderados.
Adaptaciones y consideraciones
Para quienes desean probar el gravel con su bicicleta de carretera, es fundamental evaluar el estado de las pistas. Las piedras son un riesgo mayor para cubiertas finas, por lo que se recomienda utilizar neumáticos con el mayor balón posible que acepte la bicicleta. Las cubiertas tubeless son una opción ideal, ya que permiten reducir la presión y minimizar el riesgo de pinchazos.
La técnica de conducción también es crucial. Al igual que al rodar sobre asfalto mojado, se deben tomar las curvas suavemente, evitando frenar con la bicicleta inclinada. Es importante mirar adelante y anticipar la mejor trazada para sortear obstáculos como piedras y baches.
Mitos y realidades
Es común que algunos cicloturistas teman que sus bicicletas sufran daños al hacer gravel. Sin embargo, circular por pistas de tierra no debería representar un problema siempre que se eviten grandes baches y piedras. Al final, es una cuestión de cuidado y anticipación para disfrutar de una experiencia de gravel segura y emocionante.
Con información de Brújula Bike.






