Primoz Roglic baraja ofertas mientras reflexiona sobre su continuidad en el ciclismo profesional. El esloveno, a sus 36 años, evalúa el equilibrio entre disfrutar la vida y las exigencias de la competición.
Primoz Roglic se encuentra en una encrucijada que muchos ciclistas envidiarían: decidir si continuar compitiendo o dar un paso al costado. Tras su salida de Red Bull BORA, el esloveno tiene propuestas sobre la mesa, pero su dilema es personal, más que profesional.
Reflexiones y ofertas en juego
Roglic, quien ha sido una figura clave en el ciclismo moderno con su enfoque en las ganancias marginales, parece haber llegado a un punto de saturación. «El problema no son las ofertas, sino yo. Tengo que decidir si firmo un nuevo contrato o si lo dejo. Todavía no lo sé», confesó a la prensa eslovena, reflejando su deseo de disfrutar más de la vida familiar.
A pesar de su incertidumbre, Lotto y Tudor han mostrado interés en contar con él. Sin embargo, Roglic no parece estar apresurado en tomar una decisión, mientras los equipos deben avanzar por cuestiones administrativas.
«Tal vez estrene este maillot en el salón de casa», ironizó Roglic tras su reciente victoria en el Campeonato Europeo de contrarreloj.
Las palabras de su esposa, Lora Klinc, añaden más misterio a la situación. Según ella, Roglic «no está listo para dejarlo», lo que sugiere que el ciclista aún tiene mucho que ofrecer en el pelotón profesional.
Con información de Ciclismo Internacional.






