El ciclista del Soudal QuickStep superó a los corredores del Lotto Intermarché en un sprint final tras una caída.
En una jornada llena de acción, Paul Magnier del equipo Soudal QuickStep se alzó con la victoria en la Binche-Chimay-Binche, una semiclásica belga de 206.8 kilómetros. Magnier se impuso en un sprint reducido al dúo del Lotto Intermarché, compuesto por Jenno Berckmoes y Lionel Taminiaux.
Una carrera llena de ataques
Desde el inicio, la carrera estuvo marcada por constantes ataques. Una primera escapada se formó con corredores como Siebe Deweirdt y Harry Lasker, pero el equipo Visma mantuvo la diferencia bajo control. A medida que avanzaba la jornada, nuevos ciclistas como Jasper Stuyven y Tomas Kopecky se unieron a la fuga, lo que llevó al pelotón a trabajar intensamente para neutralizarlos.
A 40 kilómetros del final, otro grupo de corredores intentó la escapada, pero nuevamente fue neutralizado por el trabajo del pelotón. Con el final acercándose, todo parecía indicar un sprint masivo, pero un ataque de Taminiaux cambió el panorama.
La victoria de Magnier tras superar la adversidad
En los metros finales, Magnier mostró su potencia al seguir el ataque de Taminiaux, logrando superar a los hombres de Lotto Intermarché en el sprint decisivo. Sorprendentemente, Magnier había sufrido una caída durante la carrera, pero logró recuperarse y perseguir al grupo líder, coronándose como el vencedor.
«Fue un día increíble. Después de la caída, no pensé que podría llegar a disputar el sprint, pero todo salió bien al final», comentó Magnier tras la carrera.
Con información de Ciclismo Internacional.






