La ciclista francesa reflexiona sobre cómo su obsesión por el Tour de Francia afectó su felicidad y bienestar.
Pauline Ferrand-Prévot, campeona olímpica de MTB y ganadora del Tour de Francia 2025, ha compartido una reflexión sobre su compleja temporada 2026. La francesa admite que su deseo de repetir el triunfo en el Tour la llevó a perder la alegría en su vida diaria y a distanciarse del ciclismo.
Una temporada para el olvido
El 2026 debía consolidar a Ferrand-Prévot como una figura dominante en la carretera, tras su espectacular regreso en 2025. Sin embargo, a pesar de podios en la Tour de Flandes y la París-Roubaix, no logró el rendimiento esperado en el Tour de Francia, retirándose antes de la octava etapa.
En una publicación en Instagram, Ferrand-Prévot expresó: «Estaba tan obsesionada con volver a ganar el Tour que había perdido la alegría de la vida cotidiana.» Esta obsesión la llevó a una pausa prolongada, renunciando al resto de la temporada.
Reevaluación y nuevas prioridades
La ciclista decidió alejarse del ciclismo y dedicarse a actividades personales, incluyendo el tiempo con su familia. Además, el accidente de su pareja, Dylan van Baarle, le hizo reconsiderar la importancia de los resultados deportivos. «La vida es mucho más que ganar carreras ciclistas», reflexionó.
Tras casarse con Van Baarle, Ferrand-Prévot valora la felicidad alcanzada fuera del ámbito competitivo. Ahora, su objetivo es recuperar la motivación para volver a competir, aunque reconoce que su estado físico necesitará trabajo.
Con información de Brújula Bike.






