Ante la falta de ciclistas disponibles, Eslovaquia recurrirá a su masajista para no perder puntos UCI cruciales.
Este domingo, en el Mundial de Montreal 2026, Eslovaquia enfrentará una situación inusual: su representante en la carrera masculina élite será Vladimir Kováčik, el masajista del equipo. Con 28 años, Kováčik no ha competido como ciclista en los últimos nueve años, pero la situación obligó a esta decisión inesperada.
La inesperada cadena de bajas
Eslovaquia había logrado asegurar cuatro lugares en la prueba de ruta masculina, pero las bajas se sucedieron. Matthias Schwarzbacher se recupera de una operación, y Lukáš Kubiš no fue liberado por su equipo, el Unibet Rose Rockets, debido a su importancia en la obtención de puntos UCI. Además, Martin Svrček fue descartado por problemas de salud y compromisos personales.
La urgencia de mantener participación es clave para Eslovaquia. Según el seleccionador nacional Jakub Vančo, no participar implicaría un descenso de categoría para el campeonato nacional, reduciendo significativamente los puntos UCI en juego, cruciales para clasificaciones futuras como los Juegos Olímpicos de 2028.
“Para el campeón nacional, la caída es de la mitad, y para el subcampeón, de casi dos tercios. Estaríamos contando las pérdidas por cientos”, explicó Vančo.
Éxito en otras categorías y soluciones creativas
En un intento por adaptarse a las circunstancias, Eslovaquia también improvisó en la prueba femenina con Tereza Kurnická, quien reemplazó a una lesionada Nora Jenčušová. A pesar de estos desafíos, el país tuvo éxito en otras categorías, destacándose Viktória Chladoňová con una victoria en la prueba de ruta femenina sub-23.
Con información de Ciclismo Internacional.






