El equipo belga llega al Mundial de Montreal con una evidente división entre sus líderes, Remco Evenepoel y Wout van Aert.
La selección belga enfrenta una situación complicada de cara al Mundial de Montreal. Con la ausencia de Tadej Pogacar, la presión por ganar es aún mayor. Sin embargo, las tensiones internas entre Remco Evenepoel y Wout van Aert podrían afectar sus posibilidades de éxito.
Declaraciones y realidades
Evenepoel y Van Aert han asegurado públicamente que trabajarán juntos por el bien del equipo. «Por supuesto que trabajaremos juntos. Llevaremos la misma camiseta el domingo. Queremos ganar para Bélgica», expresó Evenepoel. Van Aert añadió: «Sabemos que nuestras posibilidades son mayores si trabajamos juntos». Sin embargo, un artículo del diario HLN sugiere que estas declaraciones no reflejan la verdadera situación dentro del equipo.
El artículo menciona que hay un resentimiento latente debido a eventos pasados, como en Wollongong 2022 y los Juegos Olímpicos de París, donde algunos creen que Evenepoel no ha devuelto el apoyo recibido por Van Aert.
División interna
El equipo está dividido en dos bandos, cada uno apoyando a uno de los líderes. Evenepoel cuenta con el apoyo de sus compañeros de equipo de Red Bull-BORA-hansgrohe, mientras que Van Aert tiene aliados de su entorno de ciclocross y del equipo Visma – Lease a Bike. Además, el cuerpo técnico también parece estar dividido, lo que podría afectar la dinámica del equipo durante la carrera.
El seleccionador nacional, Serge Pauwels, enfrenta el desafío de unir al equipo para maximizar sus probabilidades de éxito. Sin embargo, las reuniones tácticas previas a la carrera han sido descritas como «mucha palabrería y poca acción».
Con información de Ciclismo Internacional.






