Isaac Del Toro se prepara para el Mundial de Montreal con confianza, recordando su desafiante debut en Leuven 2021.
A pocos días del Mundial de Montreal, Isaac Del Toro se perfila como uno de los favoritos, especialmente tras la ausencia de Tadej Pogacar. Sin embargo, el camino hasta este punto no ha sido sencillo. Del Toro rememora su complicado primer Mundial en Leuven 2021, un evento que estuvo marcado por caídas y deshidratación.
Un debut lleno de obstáculos
En una entrevista, el ciclista de Baja California recordó cómo fue su experiencia en Leuven. «Fue una edición muy técnica, rápida y exigente», comentó Del Toro. Comparó la carrera con un criterium para escaladores, donde las caídas fueron constantes desde el inicio. «Desde que comenzó la carrera me caí cada 20 metros. Supe desde la primera vuelta que sería una masacre», confesó.
Del Toro enfrentó múltiples caídas, dañando incluso su soporte para el Garmin, lo que le dificultó seguir el ritmo de la carrera. «Intenté esquivar un incidente pero alguien me golpeó de un costado y salí volando», explicó. A pesar de su frustración, logró recuperar posiciones momentáneamente.
Lecciones de una experiencia amarga
El mexicano continuó luchando, pero las caídas le hicieron perder sus botellas de agua, llevándolo a la deshidratación. «Giro tras giro lo intenté pero no podía agarrar una botella», recordó. A pesar de todo, logró mantenerse con el grupo de líderes hasta una nueva caída que lo dejó sin fuerzas.
Al final, Del Toro terminó en la 79º posición, llevándose valiosas lecciones de aquella experiencia. «Cuando crucé la línea de meta me sentí bien, quise enviar un mensaje, había terminado el Mundial, pero el sabor era amargo», reflexionó. Hoy, con más experiencia y confianza, se prepara para ser uno de los contendientes más fuertes en Montreal.
Con información de Ciclismo Internacional.






