Felix Gall y su equipo Decathlon CMA CGM enfrentan críticas por su enfoque táctico en La Vuelta a España, a pesar de asegurar un probable tercer puesto en el podio.
Felix Gall y su equipo Decathlon CMA CGM cierran su participación en La Vuelta a España con sentimientos encontrados. Aunque un tercer puesto en el podio es un logro significativo, las decisiones tácticas del equipo han sido cuestionadas, especialmente por su enfoque defensivo.
Una etapa reina desafiante
Durante la etapa reina, que culminó en Collado del Alguacil, fue Richard Carapaz quien intentó cambiar el rumbo de la clasificación general con ataques en las subidas clave. Sin embargo, Gall y su equipo mantuvieron una defensa férrea, a pesar de que esto significó un uso cuestionable de sus recursos. «Quizás nos pilló un poco desprevenidos el viento lateral al principio», admitió Gall al recordar los desafíos enfrentados.
Gall logró mantener su posición en el podio y, en un movimiento final, atacó para distanciarse de Enric Mas de Movistar. «Pensamos en ir a por la victoria de etapa hoy, pero con la baja de Matthew [Riccitello] decidimos mantenernos a rueda», explicó Gall sobre la estrategia del día.
Reflexiones sobre la temporada
A pesar de las críticas, Gall se muestra satisfecho con su rendimiento en la temporada. «El gran objetivo era luchar por un puesto en el podio de una Gran Vuelta, y lo conseguí en el Giro», reflexionó. Este logro, junto con su probable tercer puesto en La Vuelta, marca una temporada destacada para el ciclista austriaco. Gall se trasladará a Lidl-Trek en 2027, lo que podría abrir nuevas oportunidades para su carrera.
Con información de Ciclismo Internacional.






