La táctica del equipo Decathlon CMA CGM vuelve a ser cuestionada tras los resultados en La Vuelta a España, donde errores en la comunicación y ejecución han impedido el éxito esperado.
El equipo Decathlon CMA CGM ha tenido un año lleno de altibajos en cuanto a estrategia se refiere. A pesar de contar con un plantel fuerte, los problemas de comunicación han sido una constante, afectando el rendimiento en carreras clave. Durante el Tour de France, se evidenciaron fallas similares que ahora se repiten en La Vuelta a España.
Problemas en la ejecución
En la etapa 4 de esta Vuelta, la escuadra intentó imponer un ritmo fuerte para que Gall atacara, pero la estrategia no funcionó como se esperaba. Una situación similar ocurrió en la etapa 9, donde el equipo mostró su fortaleza en la montaña, pero no logró utilizarla a su favor. Gregor Mühlberger, encargado de lanzar el ataque, tuvo que asumir el control antes de tiempo, dejando a Gall sin la fuerza necesaria para abrir brecha contra sus rivales.
“Nos tenemos que hablar más por radio”, expresó Mühlberger, subrayando la necesidad de mejorar la comunicación durante las carreras.
Gall, por su parte, reconoció que el equipo podría haber forzado demasiado el ritmo en los últimos kilómetros. “Atacamos demasiado pronto”, comentó, sugiriendo que la táctica podría haber sido más medida para maximizar sus posibilidades.
Próximos desafíos
Con la contrarreloj aún en el horizonte, Gall enfrenta un reto complicado. Necesita mejorar su posición en la clasificación general, donde actualmente se encuentra a 21 segundos de Primož Roglič. La próxima etapa ofrece una nueva oportunidad para ajustar la estrategia y mejorar la comunicación interna del equipo.
Con información de Ciclismo Internacional.






