Mathieu van der Poel enfrentó un regreso exigente al mountain bike en la Copa del Mundo XCC de Les Gets, terminando en la décima posición tras una intensa remontada.
Mathieu van der Poel volvió al mountain bike en la Copa del Mundo XCC de Les Gets después de casi un año de ausencia en esta disciplina. El neerlandés alcanzó el décimo lugar en el Short Track, lo que le aseguró un puesto en la segunda fila para la carrera de XCO del domingo. Sin embargo, su valoración del esfuerzo fue clara:
«Ha dolido mucho»
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Un regreso estratégico hacia el futuro
Más allá de Les Gets, Van der Poel tiene en mente el Campeonato del Mundo de Val di Sole de la próxima semana, donde competirá tanto en XCO como en XCC. A largo plazo, también considera una posible participación en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El Short Track de Les Gets fue su primer examen, donde gracias a una nueva normativa de la UCI pudo participar a pesar de no tener una alta posición en el ranking de MTB. Su objetivo era doble: medir su nivel antes del Mundial y mejorar su posición de salida para el XCO del domingo.
Una remontada fulgurante y sus consecuencias
Desde la última posición, Van der Poel protagonizó una remontada impresionante, adelantando rápidamente a más de 20 corredores. Sin embargo, el esfuerzo inicial fue tan intenso que no tuvo tiempo para recuperarse. A diferencia de otras disciplinas, el ritmo no disminuyó durante los 23 minutos de competencia.
En la séptima vuelta, un incidente casi le cuesta caro cuando se le resbaló una mano del manillar en el rock garden. A pesar de esto, logró controlar la situación y terminó en el décimo lugar, a 36 segundos del ganador Adrien Boichis.
Este resultado le permitirá partir desde la segunda fila en el XCO del domingo. La clave ahora será ver cómo asimila el esfuerzo, dado que Van der Poel es conocido por sus extraordinarias capacidades de recuperación, con pulsaciones en reposo de 34 y valores de HRV superiores a 200 ms.
Con información de Brújula Bike.






