La Vuelta a España 2026 tendrá menos participación de velocistas debido a su diseño montañoso. Muchos optan por el Renewi Tour, más favorable para sus habilidades.
La Vuelta a España ha optado en los últimos años por un formato que prioriza las etapas con final en alto, lo que ha llevado a un notable descenso en la participación de velocistas. Esta tendencia se acentúa desde que la ASO, organizadora del Tour de France, adquirió a Unipublic. En la edición de 2026, se espera una escasa presencia de velocistas, quienes prefieren el Renewi Tour, una competencia más adecuada a sus características.
Un cambio de escenario para los velocistas
El año pasado, figuras como Mads Pedersen y Jasper Philipsen participaron en La Vuelta, pero este año solo nombres como Wout van Aert y Kaden Groves figuran en la lista provisional. La mayoría de ellos son corredores capaces de enfrentar terrenos más exigentes. La primera etapa llana, la octava, incluye una subida al final, y solo la decimoséptima parece realmente propicia para un sprint masivo.
En contraste, el Renewi Tour ofrece un escenario más amigable para los velocistas, con ciclistas como Tim Merlier, Jonathan Milan y Olav Kooij buscando oportunidades de sprint en sus cinco días de competencia. Este evento, que se desarrolla en territorio belga y neerlandés, es atractivo para quienes buscan evitar los duros recorridos de La Vuelta.
La Vuelta más exigente
La edición actual de La Vuelta es descrita como “una de las más duras de la historia”, con un desnivel acumulado de 58.156 metros. Según Marc Sergeant, las etapas llanas han perdido interés. «Al organizador de La Vuelta, ASO, ya no le gustan los sprints masivos», afirmó. Este enfoque ha generado una migración de velocistas hacia otras competencias más adecuadas a sus fortalezas.
Con información de Ciclismo Internacional.






