El cierre de Flanders Baloise deja a varios ciclistas sin equipo y afecta la dinámica del pelotón belga.
El ciclismo profesional funciona como un complejo ecosistema donde los cambios en un equipo pueden tener repercusiones significativas en otros. La reciente noticia del cierre de Flanders Baloise, un equipo de segunda división, es un claro ejemplo de esto. No solo deja a 15 ciclistas sin equipo, sino que también afecta a otros equipos belgas como Soudal Quick-Step, Lotto y Alpecin, que solían reclutar talento de esta escuadra.
El papel clave de Flanders Baloise
En las últimas temporadas, Flanders Baloise ha sido una cantera de talento para el ciclismo belga, con 8 ciclistas que pasaron a equipos más grandes. Jonas Geens y Lindsay de Vylder, por ejemplo, fueron contratados por Alpecin. Según el ex corredor Jan Bakelants, «los ciclistas que se convierten en profesionales con este equipo rara vez llegan a ser líderes importantes, pero son muy solicitados para ciertos puestos en un equipo grande».
El cierre de este equipo también refleja un cambio en las dinámicas de desarrollo de ciclistas. Como señala el ex corredor Zico Waeytens, «el auge de los WorldTeams ha sido su sentencia de muerte». Ahora, los jóvenes talentos tienden a firmar con equipos de desarrollo de los WorldTeams, en lugar de seguir un desarrollo gradual en equipos como Flanders Baloise.
Impacto en el futuro del ciclismo belga
La desaparición de Flanders Baloise podría tener un impacto a largo plazo en el ciclismo belga. Bakelants destaca que «no todos son Remco Evenepoels» y que algunos ciclistas necesitan más tiempo para desarrollarse. Sin equipos como Flanders Baloise, podría haber menos presencia de profesionales flamencos en el WorldTour. Según Bakelants, «esto conllevará una menor presencia de profesionales flamencos en el WorldTour».
Con información de Ciclismo Internacional.






