Los controles nocturnos realizados a Jonas Vingegaard y Tadej Pogacar en el Tour de France 2026 han puesto en debate la ética y el impacto de estos procedimientos en el ciclismo profesional.
Durante el Tour de France 2026, se incrementaron los controles antidopaje, especialmente en horarios nocturnos. Estos controles, que buscan detectar microdosis indetectables en tests regulares, generaron un ambiente tenso en el pelotón. Jonas Vingegaard y Tadej Pogacar, líderes de la clasificación general en ese momento, fueron sometidos a pruebas a horas inusuales, lo que reavivó la discusión sobre el doping.
Reacciones del equipo Visma
El CEO de Visma | Lease a Bike, Richard Plugge, expresó que estos controles no deberían interpretarse como un indicio de sospecha hacia su equipo. «Entendíamos que estas pruebas no debían verse como una señal de sospecha hacia nosotros,» declaró Plugge, quien también destacó la necesidad de que las pruebas sean equitativas y no se enfoquen en corredores individuales.
Los controles, autorizados por la justicia francesa, fueron parte de un esfuerzo de la Agencia Internacional de Testeos (ITA) para mantener la integridad del deporte. Sin embargo, el hecho de realizar pruebas a las 2 de la madrugada generó críticas debido a su impacto en los corredores, como fue el caso de Vingegaard, quien sufrió una caída tras el control.
La necesidad de un enfoque equilibrado
Plugge sugirió que, si es necesario realizar controles nocturnos, estos deberían aplicarse sistemáticamente a todos los ciclistas destacados para evitar percepciones de favoritismo. «Necesitamos pensar en cómo evitar dañar la imagen del ciclismo, manteniendo al mismo tiempo el alto nivel de controles,» comentó Plugge.
Con información de Ciclismo Internacional.






